lunes, 29 de enero de 2018

FRAUDE EN NOMBRAMIENTOS DE PERSONAL ESTATUTARIO INTERINO





Por primera vez, un tribunal de justicia (concretamente, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de Castilla y León) dicta una Sentencia por la que admite la existencia de fraude en nombramientos DE INTERINIDAD de personal estatutario y personal funcionario y, por ello, reconoce que, en tales casos, procede considerar a ese personal como indefinido no fijo a los efectos de reconocerles una indemnización en caso de cese (20 días por año trabajado).


En el supuesto en cuestión, se trataba de interinos que habían firmado con el SACYL sus nombramientos en los años 2007 y 2008, siendo en 2015 cuando se convocaron los correspondientes procedimientos para la cobertura de tales destinos. A juicio del tribunal castellanoleonés, tal situación revela un abuso en la contratación temporal y un fraude en los términos descritos por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.


Como no puede ser de otra manera, admitirá el citado tribunal de justicia que es necesario cubrir vacantes recurriendo a nombramientos de interinidad, pero también sostendrá que esa situación (de interinidad) <<no puede permanecer en el tiempo, ya que si es necesario cubrir tales vacantes...deben convocarse los procesos correspondientes>>, y añadirá que <<sin desconocer la potestad de autoorganización de la Administración, ___no ha justificado la razón de que se haya empleado tanto tiempo en convocar los procesos para cubrir esas plazas por los sistemas legalmente previstos>>.



Hasta el momento, se habían dictado pronunciamientos que admitían y sancionaban el fraude en nombramientos de personal estatutario eventual (no en el caso de personal estatutario interino) y en contratos de carácter laboral. De hecho, se está a la espera de que la Sala Tercera del Tribunal Supremo dicte sentencia en varios recursos de casación en los que debe resolver dos cuestiones capitales:


<<Si, constatada una utilización abusiva de los nombramientos de personal estatutario eventual ex. artículo 9.3 EMPE, de conformidad con la Sentencia del Tribunal de Justicia de 14 de septiembre de 2016 (asunto C-16/15), la única solución jurídica aplicable es la conversión del personal estatutario eventual en personal indefinido no fijo, aplicando de forma analógica la jurisprudencia del orden social, o bien si cabe afirmar que en nuestro ordenamiento jurídico existen otras medidas de aplicación preferente e igualmente eficaces para sancionar los abusos cometidos respecto de dicho personal.

<<Con independencia de la respuesta que se ofrezca a la cuestión anterior, si el afectado por la utilización abusiva de nombramientos temporales tiene o no derecho a indemnización, por qué concepto y en qué momento>>.




Seguiremos informando.



viernes, 26 de enero de 2018

PRESTACIONES POR MATERNIDAD: EXENTAS O NO DEL IRPF






Me van a permitir que, con esta entrada, me aparte un poco de los temas que tratamos habitualmente en este blog, pero creo que la cuestión a la que me voy a referir a continuación reviste particular interés. Y es que el Tribunal Supremo acaba de dictar un Auto (de fecha 17 de enero de 2018) por el que admite a trámite un recurso de casación con el que va a zanjar definitivamente <<si las prestaciones públicas por maternidad percibidas de la Seguridad Social están o no exentas del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas>>.



Hasta el momento, contamos con pronunciamientos judiciales dispares, lo que genera una indudable e inadmisible inseguridad jurídica. Así, mientras que para la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid tales prestaciones están exentas, la misma Sala del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía sostiene la postura contraria.




Veremos en qué sentido se pronuncia el Tribunal Supremo. Mientras tanto, sería prudente (por razones de prescripción) ir exigiendo la devolución de lo pagado en espera de lo que se resuelva.




jueves, 25 de enero de 2018

O TODOS O NINGUNO: ACERCA DE LIMITAR EL NÚMERO DE APROBADOS EN FASE DE OPOSICIÓN









En varias Sentencias (la última, de 20 de diciembre de 2017), el Tribunal Supremo ha resuelto que, en virtud del principio de igualdad del art. 23.2 de la Constitución Española, no pueden establecerse diferencias de trato en función de los distintos turnos de acceso (de procesos selectivos), eso sí (tomen nota), introduciendo un matiz de importancia capital: <<salvo que medie una justificación razonable y convincente>>.



Esa serie de Sentencias ha traído causa de un proceso selectivo convocado por el SESCAM en el que, para el acceso al turno libre, fijó una “regla limitativa”, que consistía en que sólo podían pasar la fase de oposición un número de aspirantes equivalente al 150% de las plazas ofertadas al turno libre (esto seguro que les sonará de algo).



El Tribunal Supremo anula esa “regla limitativa” porque la Administración no había justificado <<en el momento oportuno>> (antes del procedimiento judicial) por qué razón sólo se aplicaba al turno libre.


El Tribunal Supremo, por tanto, no se decanta por la bondad o no de la existencia de nota de corte en el proceso selectivo. No entra en esta cuestión.


Entonces, ¿cuál sería una justificación razonable y convincente para fijar una regla así?


Me voy a acoger a mi “derecho” a no aventurar una respuesta aunque sí que les voy a reproducir parte del contenido de un interesante voto particular que formula un magistrado del Tribunal Supremo en aquella Sentencia de 20 de diciembre de 2017. 


En ese voto particular, el magistrado en cuestión recordará primero que, para el Tribunal Supremo, no es razón justificativa para establecer una regla limitativa como la aquí analizada “la agilización del proceso selectivo” (seguro que a muchos les va a sonar esto, ¿verdad?)


Dicho eso, sí que justificará ese magistrado la existencia de una nota de corte en la fase de oposición como criterio corrector —dirá—  <<por la distinta procedencia de los aspirantes...en cuanto que lejos de discriminar busca equilibrar o compensar en las condiciones de concurrencia a los aspirantes del turno libre por razón de su distinta procedencia>>.  



Concluirá este magistrado su voto particular afirmando que <<<...es conforme al derecho fundamental a la igualdad que las bases de la convocatoria para la oposición-concurso de autos prevean en la fase de oposición la exigencia de una nota de corte que compense o reequilibre la dificultad del proceso selectivo en su conjunto entre los que concurren por el turno libre con escasa experiencia profesionales respecto de aquellos otros que concurriendo por el mismo turno cuenten con una mayor experiencia profesional por su condición de interinos>>.






martes, 23 de enero de 2018

CUANDO TE DUELE TU PROFESIÓN PORQUE NO TE DEJAN SER LO QUE ERES





Reproducimos a continuación las dolientes palabras, rebosantes de sentimiento y profesionalidad (que, sin duda, harán suyas muchas otras), de una Enfermera, SAMANTHA GUERRERO FLORES, que a diario sufre (como tantas enfermeras, auxiliares, etc...) las lamentables condiciones de trabajo de quienes, como “pool”, se ven sometidas a penosas y continuas idas y venidas, de una Unidad a otra, sin planillas, sin aliento, sin descanso, eso sí, asumiendo toda la carga de responsabilidad y haciendo gala del mejor hacer que da sentido a su Profesión. Porque ella, como tantas otras, es Enfermera, aunque los gestores la vean como alguien con quien intentar cubrir huecos.

Lo que nos cuenta Samantha es el claro ejemplo de lo que ahora se ha dado en denominar “GESTIÓN DESHUMANIZADA”.

Señor@s gestores, ¡a los profesionales también hay que cuidarlos! ¡Y tienen que respetar lo que son!



“Hay días que tienes la boca llena de palabras pero se hace difícil que salgan. Son las que te ahogan. Las que te hacen el nudo en la garganta. Y tienes que tener el valor de llorarlas para poder arrancarlas de ti.

No me siento enfermera.

Cada día estoy en un servicio, no tengo planilla, ni vida. No puedo ni siquiera pensar en mañana.

Es duro personalmente. Pero esta dureza se multiplica profesionalmente.

Llegamos cada día a un servicio con la misma presentación: soy la POOL. 

El otro día un médico me contestó: "lo dices como si fuera un castigo", mientras lo siguiente fue un "qué puedes contarme de este paciente".

Puedo contarte que he llegado a la planta a las 11 de la mañana porque he empezado el turno en otro servicio diferente. Puedo contarte que no sé ni cómo se llama esta persona que tengo delante, a la que llamas paciente.

Puedo contarte que necesito unos minutos para coger aire, calmarme e intentar recordar en qué planta estoy. 

Puedo contarte que siento que son injustos para esta persona esos minutos que necesito para situarme así como los segundos que necesito pararme para pensar qué medicación estoy poniendo y si es el paciente correcto o la habitación correcta.

Pero me callo y sigo. Sigo como puedo. Y cuando llego a casa lloro. Sí, lloro.

Porque no me siento enfermera.

Me siento una máquina expendedora de medicamentos, programada para servir a un sistema que no me permite ser ENFERMERA.

Una máquina que puede llevar en un turno una mezcla de 15 pacientes de cirugía, geriatría, oftalmología y paliativos. Una máquina que no puede sentarse y coger la mano de una PERSONA que más que la medicación que le dispenso necesita de esas palabras de mi garganta que calman su miedo e incluso disminuyen su dolor y angustia.

Cuando termina mi turno soy enfermera.

Me siento enfermera cuando llego a casa y lloro. Porque todo lo anterior no es moral, ni ético, ni es enfermería...”.




¡ÁNIMO SAMANTHA! 

RESPONSABLES DE TODO, CULPABLES DE NADA








Cuántas veces se comete el error de criticar a compañeros por haber resultado beneficiados de lo que, ciertamente, son situaciones anómalas, por no decir, clara y abiertamente, contrarias a Derecho, eso sí, no generadas por ellos. Porque esa es la cuestión: la RESPONSABILIDAD.



El abuso en la suscripción (y prolongación) de nombramientos temporales de personal estatutario (de interinidad y eventualidad) por parte de los Servicios de Salud no es achacable, desde luego, a los trabajadores. No es justo. Espero que, al menos en esto, estemos todos de acuerdo. El severo reproche ante tan vergonzantes  abusos no se puede dirigir contra el personal sino contra los gestores, que son los responsables primeros, últimos y directos de esa situación.  



Quienes abusan de los nombramientos de interinidad no son los interinos, como tampoco es el personal eventual el que abusa de esa modalidad de nombramiento. El abuso lo cometen quienes los ofertan y, con su pasividad y mal hacer, permiten que se prolonguen casi sine die.


Ha tenido que venir Europa a tirarle de las orejas a nuestros gestores y también a nuestro legislador ante la inadmisible tasa de temporalidad de que adolecen los Servicios de Salud. Temporalidad de la que, eso sí, bien que se sirven para atender necesidades que son estructurales, esto es, que deben ser cubiertas por personal con plaza en propiedad.


Tiene razón Europa. Porque, ¿cuánto puede durar una interinidad? ¿Y una eventualidad? ¿Lo que los gestores quieran? ¿No estamos hablando de nombramientos temporales?



Si echamos un vistazo al artículo 9 de la Ley 55/2003 no encontraremos límites a la duración de los nombramientos temporales de personal estatutario, y tampoco medidas que impidan y, llegado el caso, sancionen los abusos en el recurso a los mismos.


La verdad. Desconozco si ese “vacío” regulatorio fue involuntario o deliberado. Lo que sí tengo claro es que facilita el abuso de los Servicios de Salud.



Es así. Quienes gestionan Servicios de Salud gozan de una RESPONSABILIDAD IMPUNE mientras el personal se enfrenta entre sí. Son los gestores quienes deciden o consienten interinidades interminables o el encadenamiento de un sinfín de nombramientos de eventualidad. Es a los gestores a quienes compete la convocatoria periódica de procesos selectivos y concursos de traslados. Gestores que se despellejarán en ciertos foros pero que nunca tendrán que pagar de su bolsillo los gastos de su pésima gestión. La cuenta, a cargo de todos.



Europa le reprocha a España la tasa de temporalidad en los Servicios de Salud, pero ningún gestor asume su culpa. Todos ponen sus orejas a buen recaudo. Es lo que tiene ser, al mismo tiempo, responsable de todo y culpable de nada.








lunes, 22 de enero de 2018

A QUÉ INTERINOS HAY QUE CESAR CUANDO SE RESUELVE UN PROCESO SELECTIVO








Para la mayoría supongo que la cuestión no entrañará especial dificultad porque, al fin y a la postre, contarán con que se apliquen los criterios de cese que acuerden el SES y los Sindicatos. Ya saben, esos criterios que el tiempo, indómito, y las circunstancias (¿cuáles?, no se sabe) somete a cambios de corte copernicano. Porque hoy se cesa por el orden inverso a la antigüedad pero mañana...quién sabe mañana. Cosas de las negociaciones...Vamos, como Forrest Gump y la caja de bombones.


Pero qué dicen las leyes, a ver. Que hable el legislador.


El Estatuto Marco establece en su artículo 9.2 que el personal estatutario interino cesa cuando se incorpora personal fijo por el procedimiento legal o reglamentariamente establecido, a la plaza que desempeñe, así como cuando dicha plaza resulte amortizada.


Si nos detenemos aquí, la cosa se presenta bastante sencilla, ¿verdad? A un interino lo cesa un fijo, bien. Y, como hay muchas interinidades, se aplican los criterios de cese pactados entre SES y Sindicatos. Y aquí paz y después gloria.


¿Qué puede estar mal? Tenemos un Servicio Público de Salud, unas Organizaciones Sindicales, negociaciones entre personas duchas y avezadas que dan como resultado unos Pactos que se publican en el DOE  (¡que ya los quisiera para sí el BOE!), cláusulas revestidas de presunción de legalidad...


Siempre se ha hecho así, esa ha sido la sistemática, y cualquiera se atreve a discutirla.


Por tanto, va a ser la fortuna la que guíe el futuro de un interino. Si le sonríe, los criterios de cese soplarán a su favor y no tendrá que arriar velas, al menos de momento, porque, ¡ojo!, ya se sabe que en esto de los criterios de cese la suerte hoy te sonríe y mañana te da la espalda. Tempestad o calma.





De verdad, ¿no hay forma de poner coto a tamaña inseguridad?


Les voy a reproducir un precepto que, a mi juicio, se revela de capital importancia en este asunto. Se trata del artículo 10.4 del Estatuto Básico del Empleado Público (por abreviar, EBEP), que reza lo siguiente:


<<En el supuesto previsto en la letra a) del apartado 1 de este artículo, las plazas vacantes desempeñadas por funcionarios interinos deberán incluirse en la oferta de empleo correspondiente al ejercicio en que se produce su nombramiento y, si no fuera posible, en la siguiente, salvo que se decida su amortización>>.


Este precepto del EBEP (ley a la que se acoge el SES sin problema alguno) no parece dejar lugar a la duda ni margen a la discrecionalidad: una vacante que pasa a cubrir en un determinado año un interino deberá ser incluida en la oferta pública de empleo correspondiente al ejercicio en que es firmada o en el siguiente, salvo que sea amortizada o sea cubierta antes en un concurso de traslados. La norma no autoriza que esa vacante sea incluida en opes de otros ejercicios distintos.


Así, si se firma una interinidad en 2018, esa interinidad tendrá que ser incluida en la oferta pública de empleo de ese mismo año o, a lo sumo, en la oferta pública de empleo de 2019.


¿Y qué pasa porque las interinidades firmadas se tengan que incluir en ofertas públicas de empleo?


Verán. Si uno echa un vistazo a una convocatoria de acceso a plazas del SES, comprobará cómo, efectivamente, la misma está conformada por distintas ofertas públicas de empleo. Sin ir más lejos: la reciente convocatoria de 2017 incluye las ofertas públicas de empleo de 2015, 2016 y 2017 (enlace a convocatoria).


La oferta pública de empleo de 2015 tendrá que incluir (sí, no se rían), las interinidades firmadas en 2015; la oferta de 2016, las interinidades suscritas de ese año; y la de 2017, las de 2017.


Ese es el sistema que marca la ley.


Ergo, si una interinidad debe ser incluida en la oferta pública de empleo del año en que se firma (a lo sumo, en la del siguiente) y esa oferta pública de empleo forma parte de una determinada convocatoria...


¿qué interinidades deberían ser cubiertas? ¿A qué interinos se debería cesar?


No sé qué opinarán vds., pero, a mi juicio, estamos en presencia de una CAUSA LEGAL DE CESE frente a la que no se pueden oponer con éxito acuerdos sindicales.



Luego está la cuestión de si se sacan todas las vacantes (así lo ordena la ley), pero esa...esa es otra historia (para no dormir tampoco).